Porfiria Eritropoyética Congénita (PEC)

1. ¿Qué es la Porfiria Eritropoyética Congénita?

La Porfiria Eritropoyética Congénita (PEC), también denominada enfermedad de Günther después de su descripción por este autor en 1011, es una enfermedad hereditaria y la menos frecuente de las porfirias. En la PEC, la actividad de una enzima denominada uroporfirinógeno III sintetasa (UROS) es muy baja. Esto conduce a un aumento de producción de porfirinas, denominadas porfirinas de isómero tipo I, por la médula ósea. Estas porfirinas se acumulan en el cuerpo, especialmente en los hematíes, y causan los problemas propios de esta enfermedad.

2. ¿Cuál es la frecuencia de la PEC?

La PEC es extremadamente rara. Como es tan poco frecuente, se desconoce el número exacto de personas afectas de PEC. Se ha estimado que alrededor de 1 individuo entre cada 2 – 3 millones están afectos de PEC. La enfermedad puede afectar a hombres y mujeres igualmente, así como a cualquier grupo étnico.

3. ¿Cuáles son las características de la PEC?

Las personas con PEC puede que no tengan todas las características que se describen aquí. Diferentes individuos pueden tener distinta gravedad de la enfermedad. Habitualmente, la enfermedad se manifiesta después del nacimiento o en la primera infancia, pero en ocasiones el inicio se retrasa hasta la adolescencia o la edad adulta.

  • En general, el primer signo que se detecta en niños recién nacidos es la emisión de orina roja. Esto es debido al gran contenido de porfirinas en la orina. La intensidad del color puede variar de un día a otro.
  • La piel es muy sensible a la luz, especialmente a la luz del sol directa o a la luz artificial intensa, como la luz muy intensa que se usa en ocasiones para el tratamiento de bebés con ictericia. Esto es la causa de que la piel se torne frágil y aparezcan ampollas o ulceraciones. Esto ocurre predominantemente en las zonas expuestas al sol, por ejemplo, en el dorso de las manos, la cara, pabellones auriculares y cuero cabelludo. La curación puede ser lenta y las heridas pueden infectarse. La repetición de ampollas, heridas y ulceraciones pueden causar cicatrices en la piel y calvas en el cuero cabelludo.
  • Algunos individuos pueden desarrollar oscurecimiento de la piel expuesta al sol.
  • Los ojos también pueden ser sensibles a la luz solar o artificial, lo cual puede causar ulceraciones y cicatrices en los ojos. Con el tiempo algunos pacientes pueden perder sus pestañas, lo cual favorece la irritación ocular por pequeñas partículas de polvo o fibras.
  • La anemia (hemoglobina baja), cuya gravedad es variable, es otra característica de la PEC. La anemia se desarrolla porque las porfirinas dañan a algunos hematíes, que son captados y destruidos por un órgano situado en el abdomen que se denomina bazo. Los síntomas de anemia incluyen sensación de cansancio, falta de respiración después de mínimos ejercicios y palidez de la piel. Un análisis de sangre confirmará la presencia de anemia.
  • El bazo puede aumentar de tamaño gradualmente y causar empeoramiento de la anemia y una reducción del número de plaquetas (las células de la sangre que participan en la formación de coágulos para detener la hemorragia) y de células blancas (las células de la sangre que combaten las infecciones) en la sangre, favoreciendo un aumento del riesgo de sangrado (como sangrados repetidos por la nariz) y de infecciones.
  • Los dientes presentan una coloración rojiza o marrón por las porfirinas, especialmente los dientes de leche.
  • Ocasionalmente, la PEC puede causar adelgazamiento de los huesos (osteoporosis). La osteoporosis puede ocasionar la rotura de los huesos (fractura) después de mínimos traumatismos.
  • Puede aparecer exceso de vello corporal, especialmente en la cara y dorso de manos.

4. ¿Cómo se hereda la PEC?

La baja actividad de la enzima UROS es debida a alteraciones (mutaciones) en el gen UROS que codifica dicha enzima. Cada persona tiene dos copias de cada gen, una heredada de su madre y otra de su padre. Para desarrollar la PEC, la persona debe tener dos copias del gen mutado, cada una heredada de un progenitor, como se muestra en el diagrama. Esta forma de herencia se denomina “autosómica recesiva” (“autosómica” porque el gen no está localizado en los cromosomas sexuales). Aunque los progenitores de individuos con PEC pueden transmitir el gen mutado a algunos de sus hijos, ellos mismos no tienen la enfermedad, debido a que poseen un gen normal. De manera similar, algunos hermanos o hermanas de la persona afectada pueden también heredar el gen mutado de uno de sus padres, pero no padecen la PEC debido a que heredan el gen normal del otro progenitor. Los individuos que tienen un gen mutado y un gen normal (como los padres y dos de los hijos del diagrama) se denominan “portadores” de la enfermedad.

Normal UROS gene = Gen UROS normal    Mutated UROS gene = Gen UROS mutado
 

Madre no afecta
Padre no afecto

      
Uros gene

Hijo no afecto
Hijo no afecto
Hijo afecto
Hijo no afecto

Cuando padre y madre, ambos, son portadores, cada uno de sus posibles hijos (aún no nacidos) tiene un riesgo de 1 sobre 4 de tener la enfermedad y un riesgo de 1 sobre 2 de ser portador. El riesgo de que el hijo de un portador pueda tener la enfermedad es extremadamente bajo, debido a que es muy poco probable que su pareja sea también portador (la mutación genética que causa la PEC es muy rara en la población general), a menos que sean familiares próximos. Todos los hijos de una persona con PEC serán portadores, pero es muy poco probable que tengan la enfermedad.

5. ¿Cómo se diagnostica la PEC?

La PEC puede ser sospechada en niños (o raramente en adultos) que presentan las características clínicas descritas previamente. El diagnóstico se confirma mediante la cuantificación de porfirinas en la sangre, orina y heces. Estas muestras deben mantenerse protegidas de la luz hasta el momento del análisis. Debe también tomarse una muestra de sangre para la búsqueda de mutaciones genéticas.

6. ¿Se puede hacer el diagnóstico de PEC durante el embarazo?

Las pruebas para el diagnóstico de PEC durante el embarazo no se realizan de manera rutinaria. Sin embargo, la enfermedad puede ser diagnosticada durante el embarazo en aquellas familias que ya han tenido un hijo con PEC. En esta situación, a las 16 semanas del embarazo se realiza la prueba denominada “amniocentesis”. Alternativamente, a las 12 semanas del embarazo se puede realizar otra prueba denominada “biopsia de vellosidades coriónicas”, mediante la obtención de  células de la sangre de la placenta. Estas células son examinadas para conocer si son portadoras de mutaciones en el gen de la UROS que causan PEC.

7. ¿Se puede curar la PEC?

Actualmente, el único tratamiento curativo de la PEC es el trasplante de médula ósea (TMO). Esto consiste en trasplantar médula ósea sana de otra persona (donante) al paciente con PEC (el receptor). Después de un TMO eficaz se resuelven las características clínicas de PEC, tales como la fotosensibilidad o la anemia. Sin embargo, las cicatrices de lesiones previas de la piel son permanentes.

Para que un TMO tenga éxito se requiere  que la médula ósea del donante tenga una buena identidad con la del receptor. La TMO es un tratamiento de alto riesgo e inicialmente se precisan potentes tratamientos que inhiban el sistema inmune del receptor para prevenir el rechazo. Actualmente, el TMO está reservado para aquellos individuos gravemente afectados que tienen un donante de médula ósea idéntica.

8. ¿Hay otros tratamientos para la PEC?

El tratamiento de la PEC tiene el objetivo de prevenir las cicatrices de piel y ojos, y tratar las complicaciones antes mencionadas. Se precisan algunas o todas de las siguientes medidas:

  • Se requiere la protección solar de la piel expuesta para prevenir la formación de ampollas y cicatrices. Esta rigurosa fotoprotección debe incluir el uso rutinario de prendas de ropa, guantes, sombrero de ala ancha, bufanda o pañuelo, manga larga, cuello alto y pantalones largos. Las cremas fotoprotectoras convencionales (que bloquean la luz ultravioleta) no son efectivas en la PEC ya que la fotosensibilidad es a la luz visible. Se requieren fotoprotectores formulados con productos que reflejan la luz visible. Están disponibles fotoprotectores reflectantes coloreados de manera similar al color de la piel de cada individuo. Ejemplos de estos fotoprotectores disponibles para la prescripción y en farmacias son:
     

    - Eclisun gel

    - gel 50 mL

    - Eclisun pediátrico

    - Loción 100 mL

     

    - Fotoprotector 50+ Pediátrico Babé

    - loción 100 mL

     

    - Heliocare Ultra 90 gel

    - gel 50 mL

    - Heliocare Ultra 90 Crema

    - crema 50 g

    - Heliocare Spray SFP 50

    - spray 50 mL

    - Heliocare Compacto Coloreado SFP 50

    - polvera 10 g

     

    - Fotoprotector ISDIN EXTREM UVA "F" Crema

    - crema 50 mL

    - Fotoportector ISDIN EXTREM UVA Loción

    - loción 50 mL

     

    - Uriage SPF 50+ Crema Mineral sin perfume

    - crema 50 y 100 mL

     

    - Eau Thermale Avéne Crema 50+

    - crema 50 mL

    - Eau Thermale Avéne Emulsión 50+

    - emulsión 50 mL

    - Eau Thermale Avéne Crema 50+ Coloreada

    - crema 50 mL

    - Eau Thermale Avène Spray 50+

    - spray 200 mL

    - Eau Thermale Avène Leche 50+

    - leche 100 mL

    - Eau Thermale Avène Stick 40

    - stick 3 g

  • Se precisan cortinas o persianas en la casa y en el lugar de trabajo para reducir la intensidad de la luz visible. Adicionalmente, pueden protegerse los cristales de las ventanas de los edificios y/o de los vehículos mediante la aplicación de películas opacas. Es importante confirmar que la película que se seleccione para los cristales del vehículo esté aceptada legalmente por las leyes de conducción de cada país.
  • Pueden usarse cosméticos de camuflaje para disimular las cicatrices de la piel (e.g. British Association of Skin Camouflage www.skin-camouflage.net)
  • Los ojos deben ser protegidos de la luz del sol mediante el uso de gafas de sol coloreadas y envolventes. Se precisa la revisión especializada de un oftalmólogo.
  • La piel de zonas expuestas a la luz debe protegerse de traumatismos para prevenir las cicatrices a largo plazo. Esto puede conseguirse manteniendo la piel bien hidratada y llevando guantes
  • Las ulceraciones de la piel deben mantenerse bien limpias, secadas apropiadamente y cualquier infección debe ser tratada con antibióticos, en cremas o en comprimidos, para acelerar la curación.
  • Las cicatrices repetidas de la piel, especialmente de los dedos, pueden restringir la movilidad articular. Los ejercicios de la mano, regulares y delicados, pueden prevenir o retrasar este problema.
  • En aquellos pacientes que presentan una restricción en la función manual debido a la cicatrización de la piel puede ser conveniente el consejo de un terapeuta ocupacional.
  • Pueden ser necesarias transfusiones sanguíneas para tratar la anemia. Sin embargo, las transfusiones repetidas pueden ocasionar sobrecarga de hierro. La sobrecarga de hierro debe tratarse con comprimidos o inyecciones. El agrandamiento del bazo puede empeorar la anemia, precisando la extirpación del bazo mediante intervención quirúrgica
  • Si se detecta adelgazamiento de los huesos (por rayos-x o escáner de huesos), puede ser necesario el tratamiento con comprimidos.
  • Para evitar la caries dental es importante una buena higiene oral. Si la abertura de la boca está restringida por cicatrices alrededor de la misma, puede ser útil un cepillo de dientes infantil blando o un cepillo de dientes eléctrico, ya que causan menos daño a las encías.

9. ¿Habrán otros tratamientos para le PEC en el futuro?

Está en curso la investigación para la curación de la CEP con terapia génica. Esto implicaría la corrección de la anormalidad del gen afecto. Es realista predecir significativos progresos en esta investigación durante la próxima década.

10. ¿La PEC puede empeorar por la acción de determinados medicamentos?

La PEC es una porfiria eritropoyética, diferente de las porfirias hepáticas agudas que pueden empeorar por ciertas medicaciones. La PEC no puede empeorar por ninguna de estas medicaciones. Por tanto, excepto que la persona sea alérgica a una medicación por cualquier otro motivo, los individuos con PEC no tienen restricciones para tomar cualquier tipo de medicación que se requiera para su salud.

11. ¿Qué otras precauciones deben tomar los pacientes con PEC?

Si un individuo con PEC se somete a una intervención quirúrgica, sus órganos internos estarán expuestos a la luz muy intensa del quirófano. Esto puede ocasionar lesiones en los tejidos de los órganos internos, de manera similar a la aparición de ampollas en la piel tras la exposición a la luz. El cirujano debe ser consciente de este riesgo para minimizar la cantidad de exposición a la luz, por ejemplo, usando filtros de luz especiales.

12. ¿Puedo obtener más información sobre la PEC?

Como la PEC es una enfermedad muy rara, la mayoría de médicos generalistas tienen poca experiencia la misma. Sin embargo, los dermatólogos y los hematólogos visitan la mayoría de personas con PEC y habitualmente piden consejo a los centros especializados en porfiria que existen en la mayoría de países Europeos.
Si usted está preocupado sobre la posibilidad de transmitir la enfermedad a su hijo, debe ser remitido a un genetista o a un centro especializado en porfiria para mayor información.

Aunque hay numerosas fuentes de información, la mayoría de las cuales están en internet, puede que no hayan sido validadas por especialistas en porfiria. La mayoría dan detalles sobre todas las formas de porfiria. El contenido de este sitio de web está basado en un consenso acordado por los miembros de EPNET.

Fuentes de Internet dedicadas a todas las formas de porfiria

13. Reconocimiento

Esta información para pacientes está basada en un folleto escrito por la Dermatóloga Dra. R Katugampola, e incluye la información y la experiencia obtenidas de su estudio de investigación clínica, por el que entrevistó y examinó más de 20 pacientes con PEC.

Date of last update: September 2008